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¿Cuál es la gracia de los meses de gracia?

Pagar la primera cuota un par de meses después tiene un costo para el cliente, pues los intereses de un crédito empiezan a correr desde que se contrata.

Al contratar un crédito ya sea de consumo o hipotecario, junto con negociar la tasa, el plazo y el monto, deberá negociar otras condiciones relativas a éste, que al principio pueden parecer un excelente beneficio, pero no necesariamente son recomendables para todas las personas.

En esta ocasión vamos a contarle sobre los meses de gracia, que permiten diferir el pago de la primera cuota por el plazo que acuerden las partes.

Sin embargo, pagar la primera cuota un par de meses después tiene un costo para el cliente, pues los intereses de un crédito empiezan a correr desde que se contrata uno, y al no pagarse la primera cuota en un plazo cercano, estos intereses se suman al capital adeudado y sobre este nuevo monto se cobrarán los intereses del mes siguiente. Esto sucede tantas veces como meses de gracia haya contratado y determina el total adeudado por el cliente.

Otra de las opciones que pueden pactarse al momento de contratar un crédito, es la posibilidad de no cancelar cierto número de cuotas durante la vigencia, incluso pueden precisarse los meses en que el cliente tiene esa posibilidad. En este caso se habla de meses de no pago.

Ambas opciones tienen un costo para el cliente porque los intereses que se generan durante ese periodo se suman al monto adeudado, es decir, se capitalizan.

Pero, a diferencia de los meses de gracia, en los meses de no pago, el cliente pese a haberlos pactado al inicio, tiene la posibilidad de decidir si desea ejercer el derecho o no. Si lo hace, esos intereses devengados en el periodo que no se pagó, se capitalizarán.

¿Cuándo conviene contratar meses de gracia?

Es una buena decisión si realmente lo necesita. Si usted no tomó una decisión informada y no conocía el costo de cada mes de gracia, estamos ante una situación en la que esta opción puede no convenirle porque no tiene certeza respecto a los costos que tiene la operación.

Si la decisión es informada y se adapta a sus necesidades, entonces puede tenerse la tranquilidad de que está actuando correctamente.