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Breve Historia del Dinero

Chile solicita permiso al Rey de España en 1741 para instalar una fábrica de monedas.

El historiador griego Heródoto atribuye la invención del dinero a los habitantes de Lydia, un pueblo del Asia Menor ubicado en las costas del Mar Egeo, entre las costas de las actuales Grecia y Turquía. Allí, en el Siglo VIII antes de Cristo, circularon monedas hechas de una aleación de oro y plata que llevaban la imagen de un león que era el símbolo del pueblo.

La palabra "moneda" deriva del latín "moneta", que era el apodo de la diosa Juno porque en su templo de Roma se acuñaban las monedas. De hecho, durante el Imperio Romano se empezó a acuñar una única moneda, igualando los tamaños, pesos y valores de todas las monedas existentes, y prohibiendo la acuñación de monedas por parte de individuos particulares, debido a que esa actividad era un monopolio del Estado. En tanto, la palabra "dinero" deriva del latín denarium, que era una moneda utilizada por los romanos para realizar actividades comerciales.

En Chile, el Cabildo de Santiago en el año 1733, pide al Rey Felipe V la instalación en Chile de una casa de acuñación de monedas. Como la respuesta se demoraba en llegar, Francisco García Huidobro -comerciante español que vivía en Santiago- solicita en 1741 al Rey de España, permiso para instalar una fábrica de monedas y así solucionar el problema de creación de circulante, que se producía cuando desde Perú se atrasaba el envío de monedas. En la petición, Huidobro se comprometía a costear la instalación de la fábrica, comprar las herramientas, pagar a los operarios y comprar los metales para la acuñación, pero a cambio solicitaba el cargo de Tesorero Perpetuo y los beneficios de las utilidades de la amonedación, privilegios que debían ser heredados a sus descendientes.

En 1743, por medio de Real Cédula, el Rey de España acogió la proposición, creándose la Casa de Moneda de Chile la cual inició sus actividades en calle surponiente de Huérfanos esquina de Morandé. Las primeras monedas fueron entregadas el 10 de septiembre de 1749, ellas fueron acuñadas en oro y con un valor de media onza y llevaban el busto de Fernando VI.

En agosto de 1770, el Rey Carlos III dicta una Real Cédula por la cual incorpora la Casa de Moneda al patrimonio de la corona, poniendo fin después de 21 años, a los privilegios otorgados a García Huidobro.